martes, 16 de noviembre de 2010

Días de sol y de lluvia

El tiempo es algo real, está ahí y no hay manera de detenerlo, quizá por eso es tan importante... No conviene demasiado obsesionarse con él pero tampoco podemos creer que es invisible.Hay algo que lo hace my poderoso: la relatividad¿Es un mes mucho tiempo? ¿cuántas cosas caben en esta caja que se abre y se cierra sin parar? ¿Cuántas esperanzas podemos acumular?. Ver las cosas como si fuese la primera vez, algo así como un recién nacido al que le habían hablado del mundo...¿Puede haber algo más emocionante?. Jamás conoceremos a nadie, sin embargo, es posible hacerlo por uno mismo, al margen de todos esos estereotipos que tanto nos gustan y que nos impiden ver esa “media verdad”, esa bonita RELATIVIDAD que nos impide creernos con la razón. Nos gusta pensar que los franceses comen queso, llevan boina, un pan debajo del brazo y que son un poquito engreídos...Hay muchas pensamientos que son necesarios para no desequilibrarnos, no podemos soportar que al vecino le salga mejor la tarta que a nosotros porque nuestro molde es siempre el mejor. Es una lástima que no sepan que la mayoría adoran el clima, el acento, la lengua... De hecho, no les importaría poder pasar una buena temporada allí para darse cuenta por sí mismos de que... en todos los lugares llueve y de que, en todos, debería salir el sol...